La nueva fábrica de desinformación

Fragmento de Nana

Esta es una de las afirmaciones más veraces que he leído en un libro de ficción. Siempre hemos temido y seguimos temiendo, que nos espien, y lo que están haciendo con nosotros es saturarnos de mierda y desinformación.

Es normal, aunque no muy moral, que los medios de comunicación tenga una línea editorial a seguir. Y también es normal, aunque fácil, que cada uno lea los periódicos o vea los canales que se ajusten a sus ideales. Digo fácil porque en el fondo disfrutamos leyendo u oyendo lo que queremos leer u oir, pero es un flaco favor a la hora de formarte una opinión algo parecida a la realidad, si es que eso existe.

Walter Lippmann, describió una vez al rebaño desconcertado, muy famoso por el genial ensayo de Chomsky titulado El control de los medios de comunicación.

Así pues, en una democracia se dan dos funciones: por un lado, la clase especializada, los hombres responsables, ejercen la función ejecutiva, lo que significa que piensan, entienden y planifican los intereses comunes; por otro, el rebaño desconcertado también con una función en la democracia, que, según Lippmann, consiste en ser espectadores en vez de miembros participantes de forma activa.

 

Estoy hablando de pensamientos de la primera mitad del siglo pasado. Nadie se podría imaginar que habría otra variable más en esas palabras de Chomsky: Las redes sociales.

A los medios de comunicación le ha salido una dura competencia a la hora de desinformar. El rebaño desconcertado se ha vuelto imbécil. Ignoro si es una cuestión de las izquierdas, ya que es el entorno en el que me muevo, o es un tema generalizado. El rebaño se ha convertido en psicótico, sin dudar en repetir hasta la eternidad noticias que son falsas, imágenes con titulares que no se corresponden, carteles que cualquiera hace con el Paint en 2 minutos y es más compartido o retuiteado que lo último de Ronaldo o Messi.

Mentiras que dividen, sobre Cataluña, los refugiados, temas serios que pueden traer consecuencias nefastos…

Hoy sin ir más lejos me encuentro con esto:

Difusión masiva

¿Cuál es el medio serio que ha difundido la noticia? ¿La Policía? ¿La Guardia Civil? No, una página anti-independentista de la que no saca ninguna fuente y que ya ha borrado el artículo. Para hacer una afirmación así hace falta tener una base pero muy sólida.

Pero lo más alucinante es que la gente ha compartido esa imagen 316 veces. A la gente le importa una mierda comprobar las cosas. Nadie puede llegar a pensar que este chico puede ser inocente y se le va a hacer la vida imposible. ¿Pensar? ¿Para qué?

El año pasado ocurrió un caso similar. Una mujer fue denunciada por maltratos a menores y la foto fue compartiéndose cuál virus por Facebook. Bien, pues la mujer era inocente, las imágenes estaban trucadas, llegó a recibir amenazas y el caso llegó a las autoridades.

También hay trucos que ayuda a implantar la xenofobia a aquellos que dicen no serlo. Ahora vuelve a circular el falso cartelito:

Falso cartel

Este cartel ya dio vueltas hace un tiempo. El contenido es falso por supuesto, pero eso no importa. Hay que compartirlo todo. Luego hay algún artículo en respuesta al asunto que merece mención, como este: A vosotros, astutos patriotas del «primero los de aquí»

Sí. Definitivamente el rebaño se ha idiotizado. Nos vamos al límite de lo absurdo sin dedicar unos minutos a pensar. ¿Y si la acusación es falsa? ¿Y si lo que dice es mentira, para caldear el clima? Cuándo una mujer ha desaparecido y alguien la busca… ¿No pensáis que quizá no quiera ser encontrada? ¿No habéis pensado lo fácil que es para un maltratador encontrar a su víctima?

La Policía y otros cuerpos de seguridad tienen canales en Facebook, Twitter, etc. donde buscan ayuda ciudadana. Compartir esos enlaces que son de una fuente segura. No os creáis un cartelito hecho con el Paint por favor…

Estamos haciendo todo lo posible para ayudar a los medios a desconcertarnos más todavía. El cuñadismo, ese término que tan poco me gusta, parece que es la palabra que mejor define al movimiento de idiotas de nuestra era. Idiotas que no hacen más que salpicar de mierda y crear bloques de opinión fáciles basadas en el “por supuesto” y el “faltaría más”.

Luego llegan las elecciones y todos estos borregos cuñaos que se han salpicado de mierda mutuamente votan y pasa lo que pasa.

Actualizo: (18/07/2018)

India. Un ingeniero de Google y tres amigos dan unas chocolatinas a unos niños cuando uno de ellos arranca a llorar. Los adultos se alertan alarmados por mensajes en redes sociales y temen que quieran secuestrar a los menores. En breve, a través de WhatsApp, se organizan y más de 2000 personas ponen una barricada y matan al ingeniero de Google y los otros dos en el hospital. 
Todo… ¡Por un mensaje falso!

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